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LA VARA FLORECIDA.

"... en el día en que María cumplió catorce años todos los varones descendientes de la casa de David se reunieron en el Templo. El Señor Dios habló al corazón del Sumo Sacerdote inspirándole a que pusiera una vara seca en las manos de cada uno de los hombres presentes y  les pidiera que rezaran con fe viva solicitando al Altísimo que lo eligiera como Esposo de María. Ellos lo hicieron con agrado porque el suave aroma de la virtud y nobleza de la doncella, como la fama de su belleza y modestia era bien conocida por todos.

Entre ellos sólo el humilde y recto José pensaba no ser digno de tan grande distinción; recordando además el voto de castidad que había realizado y reafirmando su perpetuo cumplimento se entregaba a la voluntad de Dios dejando todo a Su disposición al mismo tiempo que sentía una veneración y estima por la noble doncella María mayor que la de todos los presentes.

Mientras estaban sumidos en profunda oración la vara seca que José sostenía entre sus manos floreció y al mismo tiempo una paloma del más puro color blanco y resplandeciente con admirable luz descendió sobre la cabeza del Santo mientras el Señor Dios hablaba en el interior de su corazón: "José, mi siervo, María será tu Esposa acéptala con respetuosa reverencia porque Ella halló gracia a mis ojos siendo justa y de la mayor pureza de alma y cuerpo. Tú debes hacer todo lo que Ella te pida."

Ante esta divina manifestación los sacerdotes declararon a San José como el Esposo elegido por Dios mismo para la doncella María..." 

Texto de traducción libre y propia tomado del libro "A popular abridgement of The Mystical City of God" de la Venerable María de Ágreda editado por TAN BOOKS. ISBN: 0-89555-070-9. (Imprimatur Edwin V. Byrne, DD , Arzobispo de Santa Fe, Nuevo Mexico ).-

"... Y la vara del hombre que Dios escogiera florecería. Una vara es un trozo de madera, cortada en ambos extremos. Por un extremo está deshojada y por el otro, sin raíces. En otro tiempo estaba viva, ahora no corre savia por ella. No puede florecer ni dar fruto. ¿Quién hace pués florecer la vara?".

Es Dios quien lo hace. Es Él quien pone el poder de la vida en una vara muerta. No proviene de lo natural o de la propia capacidad, José pudo haber pintado la vara, podría haberla tallado, pero no la podía hacer florecer. Nadie oyó jamás de una vara seca que floreciese... ni de una mujer anciana que concibiese. Sara dio a luz a Isaac; pero esto fue la obra de Dios. Por eso Sara acá representa la *resurrección*. La resurrección es lo que yo no puedo hacer, pero que Dios sí puede. 

El nombre de "Isaac" significa *risa*. Sara se rió, porque sabía que era demasiado anciana para concebir, lo consideraba imposible.- Al servir al Señor nosostros deberíamos reirnos también y decir: "No puedo; sé con toda seguridad que soy incapaz, pero ésta  obra que  se está realizando es mérito tuyo, Señor, no mío".

Fue Dios pues, quien eligió a José para que lo represente en la tierra. El florecimiento de la vara mantiene humilde a los hombres, saben que es obra de Dios. Y José era humilde..., se sentía pequeño, no hacía milagros y mantuvo su vida tan escondida que casi nada sabemos de ella.

Que él, nos ayude a huir de las alabanzas y de la gloria humana. Que nos ayude a encontrar gusto en vivir escondidos y en relativizar nuestros intereses personales. AMÉN

 


 

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